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Como saeta en mano del valiente [Jesús]. Salmos 127:4

Posted on Dic 14, 2014 by in Conferencias-2014

Todos, en algún momento de nuestras vidas hemos recibido un milagro de parte del Señor; pero también todos, hemos pasado tiempos de prueba, de dificultad, a veces económica, a veces familiar, a veces en el trabajo o en cualquier ámbito en el que nos desenvolvamos.

Pero ante ese problema Dios nos dio a todos sus hijos una promesa no sólo poderosa, sino verdadera: que se glorificará en medio de nuestra aflicción porque tú y yo somos una saeta en la mano de un valiente, en la mano de Jesús.

Para ilustrar esto, nuestro coach Antonio Fonseca, nos llevó a lo largo de diversos versículos que quizás ya nos sabíamos, que quizás ya habíamos leído o escuchado, pero no a través de la mirada del Espíritu Santo, a través del sacrificio de Jesús.

El Salmo 23:7 nos explica que “herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima del fruto del vientre”. Esa herencia ejemplifica una recompensa, una bendición de parte del Señor a través de la cual no seremos avergonzados; porque con el sacrificio de Jesús en la cruz del calvario, con su venida a la tierra, nos hicimos herederos para recibir en adopción a los hijos (Gálatas 4:5-6); “y recibimos espíritu de adopción por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” (Romanos 8:15)

Gracias a Jesús nos volvimos herencia de Dios, el diablo perdió todo derecho sobre nuestras vidas y tales derechos nos fueron concedidos, porque pasamos de ser esclavos a herederos, a ser ¡hijos de Dios!

La paternidad del Todopoderoso nos hace armas de guerra, armas mortíferas, saetas en la mano más poderosa, porque como lo manifiesta Isaías 49:

• Él nos llamó desde el vientre, desde las entrañas de nuestra madre tuvo memoria de nuestro nombre.
• Puso en nuestra boca como espada aguda.
• Nos cubrió con la sombra de su mano.
• Nos puso como saeta bruñida
• Nos guardó en aljaba
• Nos dijo: mi siervo eres, porque en ti me gloriaré

Si te sientes cansado, que has trabajado en vano, sin provecho, que tus fuerzas se han consumido; si te sientes menospreciado o incluso abominado, ¡prepárate! Porque:

• Él te formó para ser su siervo.
• Estimado eres en los ojos del Señor y Él será tu fuerza.
• Él levantará a través de ti tribus de Jacob, para que restaures el remanente de Israel.
• Porque te dio por luz de las naciones.

Si has vivido quebranto gózate en el Señor, porque es Él ciñéndote para ponerte en la aljaba, porque estás a punto de ser catapultado a algo aún más grande. Cuando estás en la mano de Jesús, Él tiene un arco y está listo para lanzar las saetas dispuestas.

Tu recompensa viene, porque tu causa está delante de él, porque estimado eres delante de sus ojos, porque de ahora en adelante sabrás que serás como una saeta y darás en el blanco porque te eligió, predestinó y llamó para que seas exaltado en cosas aún más grandes.

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