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¡Dame paciencia!

Posted on Dic 19, 2016 by in Conferencias Online, Conferencias-2016

Esta mañana nuestro Director Fernando Sosa Ficachi nos dio una palabra poderosa que nos ha motivado a pedirle a Dios que nos transforme en los frutos del Espíritu Santo.

“Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
Si vivimos por el Espíritu andemos también en el Espíritu.
No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.
Gálatas 5:22-26

Pide a Dios que te ayude a crucificar los deseos de la carne porque tanto tú como yo somos de Cristo.

“El señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
2a de Pedro 3:9

Procura cambiar tu actitud para que Dios te bendiga con los frutos del Espíritu. Pídele ser paciente contigo mismo y tómate un tiempo para meterte con Dios y escucharte en oración pues Él puede hacer maravillas. Alábalo y contempla como David, la naturaleza creada por el mismo Dios.
¿Qué tan impaciente eres? Normalmente todos somos débiles y tenemos gran impaciencia .
¿Cómo está tu impaciencia hacia tu esposo, hacia tus hijos, o hacia los que están cerca de ti?
Muchas veces los hogares se destruyen por la impaciencia.

“Y tened entendido que la paciencia de nuestro señor es para la salvación, como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito.”
2a de Pedro 3:15

Nuestra paciencia contribuye para nuestra salvación; nadie puede ser más paciente que Dios.
La paciencia no ha sido fácil en estos tiempos.

Hoy nuestro director nos ha invitado a trabajar en cinco áreas:
Paciencia en la crianza de los hijos
Paciencia ante las contradicciones de la vida
Paciencia ante nuestras limitaciones
Paciencia con la gente
Paciencia en los momentos difíciles

La paciencia en los momentos difíciles es donde más podemos adquirir carácter. O más amable o más irritable. Nos forja y nos fortalece.
¿Te has preguntado, qué aprendes en los momentos difíciles?

“Y no solo esto si no que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia.
Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”
Romanos 5:3-5

¿Cuántas veces en medio de la tribulación has sentido el amor de Dios derramado en tu vida?
Pide a Dios que sople en ti; que te de paciencia y su gran amor.

“Hermanos míos,temed por sumo gozo cuando, os halléis en diversas pruebas.
Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
Más tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”
Santiago 1:2-4

“Señor que los próximos años crezca en mi la paciencia para que los frutos del Espíritu Santo se derramen en mi. Minístrame paciencia y entréname. Que en medio de las tribulaciones la muestre y la practique.
Bien sabemos que las experiencias difíciles nos construyen o nos destruyen. ¿Entonces de quién es la decisión? La decisión es solo nuestra. Cuando pasamos las circunstancias más difíciles en lugar de reaccionar negativamente, busquemos ser positivos.
Que nuestra mente y nuestra boca diga : Voy a reaccionar positivamente ante lo que me proporcione la vida, pues “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Y que la paciencia sea un rasgo característico de mi personalidad.
Tal vez la muerte de un ser querido, una enfermedad, un parto…cualquier momento difícil algo positivo te va a suceder. La prueba producirá en ti un mayor carácter. Tus retos serán más fáciles. Recuerda que Jesús es un caballero y nunca te abandonará.

Escoge vivir, caminar y pensar en el espíritu.

“Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.
por medio de las cuales nos han dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupisencia.
2a de Pedro1:2-4

Pide a Dios que te sea multiplicado su conocimiento y su poder. Verás que tarde que temprano te va llegar la bendición. Desea la excelencia de Dios, y que puedas exaltarle siempre.

Sigue “La Regla de Oro del Espíritu Santo.”
1.Añadid a vuestra fe, la virtud.
2. de la virtud, el conocimiento.
3. del conocimiento, el dominio propio.
4. del dominio propio, la paciencia.
5. de la paciencia, la piedad.
6. de la piedad, el afecto fraternal
7. Y del afecto fraternal, el amor.

“Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.”
2a de Pedro 1:8

“Se que voy a pasar momentos difíciles… pero yo adoro a mi Dios, enfrentó las circunstancias y sigo adelante.”
¿Que le pides a Dios? Poner en acción a tu paciencia.

“A fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”
Hebreos 6:12

” Espíritu Santo te pido ser fuerte en mi .
¡Abba Padre, Príncipe de Paz, Jesús amado, yo sé que por mi fe y paciencia heredaré tus promesas!

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