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En Tu Presencia

Posted on Mar 22, 2015 by in Conferencias-2015

Es muy frecuente escuchar que todos queremos prosperidad, salud, bendición, todo aquello que nos haga vivir felizmente. Pero cuando estos deseos se convierten en nuestras prioridades, en lo más importantes de nuestras vidas, entonces contradictoriamente todo esto viene a turbar nuestras vidas, trayendo afanes e infelicidad.

En esta conferencia nuestro Director Fernando Sosa Ficachi, nos lleva a través del pasaje de 2da Samuel 6:1-12, apuntando el hecho de que el rey David intentó llevar el Arca de Dios a Jerusalén, pero no la transportó como Dios lo indicó sino que la llevó según su propio juicio y esto no agradó a Dios, por lo que en el trayecto decidió dejarla en casa de un hombre llama Obed-edom geteto, quién en los siguientes 3 meses fue bendecido por que la presencia de Dios moraba en su casa.

De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom geteo. Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa.

2ª Samuel 6:10-11

Esto es un ejemplo de alguien que si supo tratar la presencia de Dios en su casa y que las bendiciones no siguen a las buenas intenciones, sino a las buenas acciones. Así que recuerda no tomar la manera Filistea de hacer las cosas a tu entender sino tal y como Dios quiere que hagas las cosas.

Hazte la siguiente pregunta ¿Puedo llevar la presencia de Dios a mi casa?, ¿estas interesado de que tu casa sea bendecía?

Si las respuestas son afirmativas; Entonces tienes que amar la presencia de Dios y tu casa será bendecida en poco tiempo. Tienes que entender que la presencia de Dios va a acelerar los tiempos en tu vida y que aquella bendición que has esperado por mucho tiempo, esta prontamente llegará

No seas como el rey Saúl que no procuró la presencia de Dios, sino sé como David y lleva la presencia de Dios a tu ciudad y no solo a tu casa, emociónate con la presencia de Dios, ama a la presencia de Dios, no tengas pensamientos afanosos, atiende primero la presencia de Dios, ya que ella cambiará todo en tu vida.

¡Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes, como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre a tus enemigos, y las naciones temblasen a tu presencia!

Isaias 641:2

La presencia de Dios derrite toda oposición, te da la victoria en las batallas, con ella somos más que vencedores, con ella tendremos descanso.

Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso

Éxodo 33:14

Si te has identificado con la necesidad de buscar más de Dios, escucha esta conferencia y dile a Dios:

¡Señor quiero disfrutar Tu Presencia, Jesús ven a mi casa!