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Espíritu diferente

Posted on Nov 6, 2016 by in Conferencias Online, Conferencias-2016

Alguna vez te has preguntado; ¿que tipo de espíritu tienes?, en el sentido de ¿cuál es la actitud que con frecuencia tomas antes los retos que puedan presentarse en tu vida?, si los encaras con temor ó miedo paralizante ó creyendo que Dios esta contigo y que Él te lleva a la tierra de tu bendición. En esta conferencia Javier Fonseca nos enseña la gran diferencia que existe en tener un espíritu contaminado por el mundo, con infidelidad, temores, incredulidad, afanes, con actitudes que desagradan a Dios contra aquellos que tienen una actitud llena de fe en Dios.

En estos tiempos el Espíritu de Dios quiere darnos de su fuego, que quema las grosuras de nuestras vidas, que consume toda carnalidad y que purifica. Pero probablemente tienes que pasar algún proceso para que tus pensamientos se identifiquen plenamente con los de Dios, por lo cual no tardes en caminar hacia donde Dios quiere que vayas, relacionándote con gente de fe, llena del fuego de Dios y no a las costumbres de este mundo, tal y como le sucedió a Moisés. Quién en sus primeros 40 años de vida creció bajo la instrucción egipcia, por lo cual para Él era muy normal vivir como egipcio alejado de Dios.

Sin embargo en el plan de Dios, él tuvo que huir de Egipto hacia el desierto donde vivió otros 40 años, donde formo su familia y en ese lapso se descontaminó de las costumbres y fue cuando tuvo un encuentro personal con Dios quién le habló a través de una zarza ardiendo sin que esta se consumiera.

29 Al oír esta palabra, Moisés huyó, y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos.30 Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza.31 Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz del Señor:32 Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar.33 Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. (Hechos 7:29-33)

Ahí fue cuando Moisés, inicia la gran tarea que Dios le entregó de llevar a su pueblo a libertad de esclavitud, fuera de Egipto y del control de Faraón. La cual llevo convencido de que Dios no lo dejaría y además transmitió a sus generaciones su ejemplo de fe y de búsqueda constante por la presencia de Dios. Sin embargo cuando llegaron a la tierra que Dios les había prometido, fueron enviados espías para ver y explorar dicho lugar, donde estos espías tomaron temor de que la tierra era custodiada por un enemigo invencible y nunca vieron que Dios se las daría con su infinito poder a excepción de Josue y Caleb quienes tuvieron un espíritu diferente a ellos y vieron en fe que la tierra sería conquistada por la mano de Dios. Por este hecho de ir a espiar la tierra por 40 días, en lugar de ir tomados de la mano de Dios a conquistarla, Dios hizo caminar por el desierto a este pueblo por 40 años.

34 Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo. (Números 14:34)

Tener un espíritu diferente, es una decisión de tener una actitud distinta, una actitud de fe, de búsqueda constante por la presencia de Dios, para mantener encendido el fuego de Dios en su propia vida, permaneciendo fiel y leal a todo lo que Dios nos instruye y ordena. Quién pasa su vida exaltando, dando alabanza y adoración al que es único de recibirla, viviendo en fe, obediencia, fidelidad, lealtad y búsqueda constante de la presencia de Dios. Quién sabe que necesita descontaminarse de toda carnalidad y de todo lo que el mundo haya podio sembrar en él. Fijándose con quién se une, cuidando que sean personas de fe, quienes saben que Dios es el todo poderoso, quienes saben que el castigo de nuestra paz fue sobre nuestro señor Jesús y que por ello tenemos victoria en todo lo que Él nos confiera

5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. (Isaías 53:5)

Es el tiempo de entrar como la Iglesia de Cristo a tomar las bendiciones que Dios ha preparado para todos los que le amamos y tenemos la inquebrantable fe de creer que Él es nuestro Señor, así que te invito a que ores diciendo:

¡SEÑOR; QUEMA EN MI TODA INCREDULIDAD Y HAZME UN HOMBRE DE UN ESPIRITU DIFERENTE!

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