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Espiritualmente bien soldado (ENTUSIASMO)

Posted on Ene 31, 2016 by in Conferencias-2016

Este domingo 31, al final del primer mes del año, una alta dosis de la Palabra Eterna que sin duda puede cambiar radicalmente nuestro ánimo y la manera en la que seguimos nuestros sueños nos fue presentada a través de Fernando Sosa Ficachi, Director de Aviva México. Una enseñanza que seguramente quedará impregnada en nuestra memoria como la clave para entrar en la mejor parte de nuestras vidas.

El compuesto esencial tomado del manual del fabricante y vertido a nuestras almas y espíritus inició con una serie de poderosas vitaminas contenidas en el libro de Proverbios y en Isaías, lo cual dio inicio con una plena sacudida al ánimo y entusiasmo general de todos los asistentes.

Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados (Proverbios 16:3). Todos los días del afligido son difíciles; más el de corazón contento tiene un banquete continuo (Proverbios 15:15). El corazón alegre constituye un buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos (Proverbios 17:22). El ánimo del hombre soportará su enfermedad; mas ¿quién soportará el ánimo angustiado? (Proverbios 18:14). No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia (Isaías 41:10).

En el libro de Juan, capítulo 10 y versículo 10, encontramos que Jesucristo vino para darnos vida y vida en abundancia. Esa declaración lleva a pensar que lejos de la imagen seria y hasta indiferente de Jesús que se ha intentando transmitir a través de los años, Él se declaró a sí mismo como la fuente de la plenitud, Jesús es energía, es vitalidad… es vida y vida en abundancia, es más que simplemente existir; ¡Jesús es entusiasmo sin límites!

Mientras éstas palabras cambiaban el ambiente y comenzaban a generar entusiasmo entre los que nos encontrábamos reunidos en el AUDES, vino a tema la historia de José, hijo de Jacob la cual narra el libro de Génesis a partir del capítulo 37: Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores. Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente. Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía (Génesis 37:3 – 5).

José, nos narra la Escritura, fue aborrecido por sus hermanos, abandonado en un pozo y reportado como muerto para con su padre. Luego, rescatado por comerciantes madianitas fue vendido como esclavo en Egipto en donde debido a su buen ánimo y su entusiasmo; se convirtió en el hombre de confianza de Potifar, capitán de la guardia del rey. Sin embargo, después fue acusado injusta y falsamente de intentar abusar de la esposa de su amo y fue enviado a la cárcel en donde permaneció durante tres años hasta que en una oportunidad

interpretó los sueños del panadero y el copero del rey, lo cual además de brindarle la salida de la prisión, le llevó a interpretar los sueños del mismo faraón quien viendo en José un espíritu diferente lo nombró como el segundo hombre en autoridad sobre toda la tierra de Egipto.

¿Qué fue lo que mantuvo a José en la búsqueda de sus sueños a pesar de ser aborrecido sus hermanos? ¿A pesar de que lo abandonaron y lo dieron por muerto? ¿Qué lo mantuvo inconmovible en su visión a pesar de haber permanecido por tres años en la cárcel? Entusiasmo sin límites. José jamás perdió el entusiasmo en sus sueños; él fue un cambiador de ambientes ¡El entusiasmo espiritual es la clave para seguir nuestros sueños y nos revitaliza para evitar que nuestros huesos se sequen!

Lo mejor viene para nuestras vidas si captamos de manera adecuada este mensaje. Podemos convertirnos en el más fuerte en el lugar en donde somos más débiles cuando aplicamos el entusiasmo de Jesús en nuestras vidas. Podemos hacerlo cuando estamos bien fusionados con Jesús, el es nuestra vitalidad, es la parte más fuerte y resistente de nuestras vidas cuando estamos espiritualmente bien soldados con Él.

Hay siete cosas que produce el entusiasmo de estar fusionado con Jesús como lo estuvo José: (1) audacia y valor, luego (2) confianza, la cual nos ayuda a (3) vencer todas las dudas y nos da (4) energía sin límites. También es (5) la fuente del cumplimiento de nuestros sueños, (6) de nuestra fe y confianza en Dios; y, (7) genera nuestro entusiasmo por la vida.

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Romanos 12:2)

Para vivir la vitalidad de estar espiritualmente bien soldados con Jesús necesitamos renunciar a tener un espíritu apático como José quien nunca vivió en apatía o auto lástima. El pensamiento positivo es como pensamos acerca de un problema; el entusiasmo que viene de estar fusionados con Dios es cómo nos sentimos acerca de ese problema.

Cuando mantenemos heridas abiertas tenemos un dolor continuamente activado. Si enfrentamos nuestros problemas con entusiasmo, pensando en que Dios está por nosotros podemos decir como Job: El espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida. (Job 33:4). Cada mañana tenemos el soplo del Espíritu Santo, no nos podemos conformar, tenemos que renovarnos para tener entusiasmo. Dios quiere revitalizarnos, para que tengamos entusiasmo sin límites, para que podamos interesarnos en los demás. Ser entusiasta hace la diferencia. El entusiasmo se tiene que practicar, Jesús vino para que tengamos vida y la tengamos en abundancia.

¡No podemos esperar, debemos estar espiritualmente bien soldados con Jesús!

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