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Hacia la bendición

Posted on Ene 2, 2017 by in Conferencias Online, Conferencias-2017

Para poder describir lo que el primer domingo de 2017 no podemos usar otra palabra que no sea: sensacional. Fue el primer domingo del año y también el primer día del año; una gran oportunidad de traer nuestra primera adoración, nuestras primicias para nuestro Dios y declarar bendición para los doce meses que están por venir.

Nuestro Director, Fernando Sosa nos trajo un mensaje acerca de la manera en la que podemos caminar hacia la bendición, de la misma forma en la que la Escritura describe como Abram, quien posteriormente sería nombrado por Dios, Abraham fue llamado por Dios a cumplir una visión que llevó su vida a un lugar de bendición extrema.

“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” (Génesis 12: 1 – 3)

El Señor le prometió a Abram mostrarle una tierra grande y hermosa pero primero tenía que salir de Ur su ciudad natal y luego de Harán hasta donde llegó en compañía de su padre quien murió en ese lugar. De la misma forma, Dios nos mostrará una tierra grande y hermosa, una tierra de bendición y nos quiere llevar a ella provistos de una visión. Pero primero necesitamos salir de aquellos lugares que no son de bendición para nuestras vidas, de aquellos lugares en donde no se adora a Dios.

El llamado que Dios hizo a Abram implica siete promesas, las cuales también se aplican para nuestras vidas cuando el Señor nos llama hacia la bendición:

  • Hacer de nosotros una nación grande
  • Bendecirnos
  • Engrandecer nuestro nombre
  • Ser de gran bendición
  • Bendecir a los que nos bendigan
  • Maldecir a los que nos maldigan
  • Bendecir a través de nuestras vidas a las naciones

Pero, la palabra de Dios nos muestra que para que se cumplan las promesas De Dios es necesario obedecer. “Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.” (Génesis 12:4). Es tiempo para nosotros de tener nuevamente pasión y visión; si a Abram Dios lo llamó cuando tenía setenta y cinco años, es claramente una indicación de que nuestro tiempo no ha terminado.

Pero Abram enfrentó otra situación, aun cuando había obedecido al Señor, titubeó en su caminar hacia la tierra de Canaán y cuando hubo hambre en la región, descendió a Egipto. Cuando no tenemos una visión clara de lo que debemos hacer, de lo que Dios quiere para nuestras vidas, podemos titubear y errar el camino.

“Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron. Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra. Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido. Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová. Y Abram partió de allí, caminando y yendo hacia el Neguev. Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la tierra. (Génesis 12:5 – 10)

Cuando tenemos una visión de parte de Dios, el mismo Señor pondrá a nuestra disposición todo lo necesario para cumplirla. Necesitamos tener presente de forma clara cuál es nuestra visión a corto, a mediano y a largo plazo porque se acerca su cumplimiento.

“Hijo de hombre, ¿qué refrán es este que tenéis vosotros en la tierra de Israel, que dice: Se van prolongando los días, y desaparecerá toda visión. Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: Haré cesar este refrán, y no repetirán más este refrán en Israel. Diles, pues: Se han acercado aquellos días, y el cumplimiento de toda visión. (Ezequiel 12:22 – 23)

La obediencia como la de Abram fortalece la visión y trae fe. Abram mismo cambió su forma de tratar a la gente, de comprar personas en Harám (Génesis 12:5), a ver nacer más de trescientas personas en su casa (Génesis 14:14). La fe fortalecida apresura el cumplimiento de la visión, abre el camino hacia la bendición: “Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor.” (Ezequiel 12:28)

Una parte importante del tener una visión, de caminar hacia la bendición es declarar esa visión. Algunas veces no la podemos declarar a nadie (Nehemías 2:12); pero en algunas ocasiones necesitamos declararla antes de que suceda: “He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.” (Isaías 42:9)

Y entonces, tomando como base Isaías 35, guiados por nuestro amado Boss, comenzamos a declarar bendición para el 2017, y luego continuamos declarando bendición siguiendo doce puntos de la visión de la vara de almendro del Coach Toño Fonseca y declaraciones que nos enseñó en la Palabra Javier Fonseca. No te las puedes perder, te invitamos a que escuches la conferencia y te unas a la declaración de bendición para el 2017. Y si estuviste presente en ésta inolvidable reunión, escucha la conferencia y vuelve a pronunciar esas increíbles declaraciones. ¡Este 2017 vamos hacía la bendición!

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