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Hasta aquí nos ha ayudado Dios

Posted on Dic 27, 2015 by in Conferencias-2015

Dios quiere manifestar su presencia en nuestra vida, así como lo hizo con el pueblo de Israel.  El pueblo de Israel fue doblemente derrotado por los filisteos, angustiado, conmovido y puesto en temor por haber tomado el arca del Señor como un amuleto.  No tomemos a Dios como un objeto, Él es el Todopoderoso al que los cielos no pueden contener, el Omnipotente, Fiel y Misericordioso.

Entonces Samuel tomó una piedra, la puso entre los pueblos de Mispá y Sen, y la llamó Eben-ézer, pues declaró: «Hasta aquí nos ha ayudado Dios».

1 Samuel 7:12 TLA

Dios desea con todo su corazón regresar a su pueblo y manifestar su presencia en nuestra vida como lo hizo con el pueblo de Israel.  Como Iglesia debemos clamar a Él en su presencia, anhelarle, apreciarle, valorarle, adorarle y honrarle.  Dios anhela su Nación Santa, Él continuamente desea regresar a su pueblo y trastornar a todos los ídolos que pueden haber en nuestros corazones.

Si como Iglesia nos determinamos a buscar cada día la presencia de Dios y que su Arca habite en nuestra casa, todo territorio enemigo será trastornado por el único Dios Todopoderoso.

 Ayúdanos contra el enemigo, pues nada vale la ayuda del hombre.

Salmos 60:11 DHH

Dios busca un corazón arrepentido, contrito y humillado; quitemos de nuestro corazón todo lo que esta por encima de Dios, reconociendo nuestros pecados y el Señor atemorizará a nuestros enemigos y los vencerá frente a nosotros tal como lo hizo con el pueblo de Israel.

Hasta aquí nos ha ayudado el Señor.  Miremos como Dios ha sido bueno con nosotros.  Jesucristo es esa roca de nuestra salvación, el que nos ayuda, el que nos socorre.

Establezcamos a Jesucristo en nuestra vida, en nuestra casa, en nuestras generaciones, diciendo y creyendo que hasta aquí el Señor nos ha ayudado.  Ahí donde hemos sido vencidos, declaremos que Dios nos hace más que vencedores y nunca nos deja solos.

Consagrémonos a Dios, sirvámosle y entreguémonos como una ofrenda completamente para Él, que nuestra alma quede ligada a la roca firme.

Con la ayuda de Dios haremos grandes cosas; ¡él aplastará a nuestros enemigos!

Salmos 60:12 DHH

Ningún enemigo ni tempestad nos puede conmover, porque Cristo es la roca de la salvación.  No hay como nuestro Dios eterno que cabalga los cielos en nuestra ayuda y aplastará a nuestros enemigos y los avergonzará, poniéndolos bajo nuestros pies, cercándoles, y restituyéndonos todo lo que nos ha sido quitado, llenándonos de su Paz.

Hoy Dios nos dice: “No temas porque yo estoy contigo, yo te ayudaré“.

151227-Hasta aquí nos ha ayudado Dios