Los dias de los cielos sobre la tierra

 
{audio}predicas009/091011/los-dias-del-cielo-en-la tierra.mp3{/audio}
 
 

3ª Juan 1:2 “Amado yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad”.

Esta palabra nos hace saber que los deseos de Dios son la prosperidad completa en cada área de nuestra vida.
El problema del cristiano es que cree más en su iniquidad, que en lo que Jesucristo hizo en la cruz del calvario. Sin embargo, en Romanos 8:28-34

ncontramos la promesa de que si nosotros amamos a Dios, todas las cosas nos ayudarán para bien. Así que Dios siempre tiene lo mejor para ti, además de que intercede por ti y se la peleará por ti.

Deja de pensar en el pecado de tu pasado y en las maldiciones de tus ancestros, piensa más en el hecho de que el Padre te ama y quiere lo mejor para tu vida. A dondequiera que vayas, Él te abrirá las puertas y además te dará el poder de hacer riquezas (Deuteronomio 8).

La tierra a la que Dios nos ha llevado no es como Egipto, no es como el mundo bajo el cual nosotros vivíamos (Deut. 11). Dios nos está llevando a depender de Él, enseñándonos que Él es quien envía la lluvia temprana y tardía hasta que brota el río de Dios. En el momento en que tú te decidas a depender de Él en todas las cosas, entrarás en ese río, en donde es Dios quien enriquece tu tierra (Salmo 65:9-10). Los ojos del Señor están sobre ti desde el principio y te seguirán por siempre. Debes entender que eres muy especial!

En todas las cosas serás bendecido, porque Dios cuida la tierra, la riega, la cultiva, hace todo para que tú puedas disfrutarla. La única condición que Él nos pone es amarle, con todo nuestro corazón. El Señor coronará este año de sus bienes para ti. Date cuenta de que es Dios haciendo la labor del labrador, floreciendo los valles, es Dios refrescando tu espíritu y creciendo tu alma.

¿Quién es ese cristiano que vive bajo el manto del cielo, que vive en el poder de Dios, que cree en Sus milagros y en Su omnipotencia, que arrebata las promesas de Dios sin creer que son sólo para unos cuantos? Desde hoy en adelante decídete a que ese cristiano seas tú.