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¿Cuántas veces nos hemos encontrado ante situaciones adversas y hemos clamado por la pronta respuesta de parte de Dios? Sin embargo, olvidamos Su omnipotencia y que como padrea amoroso Él revela sin demora a sus hijos lo que ha de acontecer.
Para ejemplificar lo anterior, Fernando Sosa Ficachi, “The Aviva Boss”, toma la cita del libro de Apocalipsis 1: 9, en la cual, Dios se muestra a Juan, el discípulo amado, y le da un mensaje para las siete iglesias de la provincia de Asia: Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea. Aunque hoy día la zona donde se encuentran dichas iglesias practica la religión musulmana en su mayoría, Dios se anticipó al traerles las buenas nuevas. |
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El mensaje dirigido a la iglesia de Éfeso, es aquel de felicitación por su duro trabajo y constancia, así como la imposibilidad de soportar la maldad. A su vez, se ha caracterizado por poner a prueba a los apóstoles y descubrir a los mentirosos, por el sufrimiento padecido sin descanso por amor a su nombre. Pero han olvidado la base de nuestra vida, lo más importante: nuestro primer amor y ha disminuido su pasión, la cual, ya no es igual que al principio.
A los vencedores Dios les dará de comer del árbol de la vida que está en su paraíso. Pero si queremos cumplir este principio y tenerlo a nuestro favor debemos regresar a nuestro primer amor, avivar el fuego de Dios que hay en nosotros, regresar a esa sensación que experimentábamos cuando decidimos que él gobernara nuestra vida. Ya que la pasión es lo que nos hace diferentes a los demás y cuando Dios es lo más grande de nuestra vida ¡No hay nada que nos derribe!
Si queremos tener amor con pasión debemos amar lo que Dios ama y aborrecer lo que Él aborrece, pero ¿Cuántas veces lo hacemos? ¿Tenemos pasión por Jesús por sobre todas las cosas? ¿Somos cada día más excelentes para Él?
Para ser vencedores debemos tener garra, tener corazón, perseverar en su amor, aborrecer lo que Él aborrece para estar eternamente con Jesús. Como hijos de Dios tenemos derechos: a la prosperidad, propiedad, abundancia, a vivir en un paraíso, a recibir la bendición, pero si somos tibios nos verá como pobres, ciegos y miserables. ¿Qué esperas? ¡Hazte rico! Dios no está peleado con la riqueza, si tú le abres las puertas de tu vida, de tu casa, de tu trabajo, pero sobre todo de tu corazón ¡Él entrará y cenará contigo! y como se afirma en Apocalipsis 3: 21 ¡A los vencedores les dará lugar con Él en el trono! Así que no detengas, ¡Tú has vencido y estarás sentado con el padre!
Nuestro ejemplo a seguir es Jesús, quien hizo las cosas con pasión y amor porque no fue tibio. ¡Vence tu tibieza!, aprende a recibir y aceptar la disciplina y el consejo de parte de Dios. ¡Acepta su disciplina porque es su amor! Para recibir el oro y las vestiduras blancas de parte del Señor ten la humildad de reconocer que ciertas áreas de tu vida están mal, que necesitas trabajarlas. Dios te puso en una familia, en una congregación, te dio unos hermanos que debes de soportar en amor, así qué ¿Qué espetas? ¡Decide ponerte las vestiduras blancas!
¡Deja todo por Él y recibe 100 veces más! Que nada te estorbe, que nade esté encima de Él, siéntate con el hijo en el trono del padre. Tu trono no está en uno de los 12 apóstoles o de los 24 ancianos, tu trono está juntamente con el de Cristo Jesús, no rebajes lo que Dios ha hecho y ha levantado en ti, renueva tu valentía y esperanza, cambia tu estilo de vida y ¡Ve más allá! Pero hazlo de la mano de Dios. |
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