El secreto para lograr la grandeza en el reino de Dios.

 
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¿Alguna ves te has puesto a pensar por qué en nuestro país existen tantos problemas políticos, de legitimación de la autoridad, e incluso de conversión al cristianismo? Para responder lo anterior, nuestros pastores Fernando y Esther Sosa compartieron con todos nosotros un video de la prédica de John Bevere, parte importante del liderazgo del ministerio cristiano del pastor Benny Hinn, quien hizo alusión a la mentalidad democrática que trae consigo falta de respeto, obediencia y sumisión a las autoridades legítimas provenientes de Dios y que han sido puestas por encima de nosotros.

El reino de Dios tiene un orden y jerarquía, y las autoridades eclesiásticas, familiares, políticas y seculares deben gobernar con base en los estatutos y principios plasmados en la Biblia, motivo por el cual cuando desobedecemos, pecamos. Pecar, no es únicamente cometer adulterio, fornicación, drogarse, mentir, robar, matar, pecar es algo más profundo, es infringir la ley.

La obediencia, no se encuentra en el mero acto de acatar una orden dada a nosotros por nuestra autoridad, sino también incluye el estar sujetos, ser sumisos y no criticar dentro de nuestro ser, no confundir nuestra mentalidad humana crítica con discernimiento de parte de Dios para lanzarnos a un ministerio o ser parte del liderazgo, sólo porque consideramos ser superiores o mejores a muchos que han sido llamados a ello.

Sin embargo, ¿Qué pasa cuando la autoridad que te gobierna te pide algo que viola la palabra de Dios? Sadrac, Mesac y Abed Nego no obedecieron el mandato del rey Nabucodonosor de arrodillarse y adorar el ídolo que él había edificado, porque estaban conscientes que esto iba en contra de la ley de Dios, a su vez, estando conscientes de la autoridad legítima de su rey, tuvieron un espíritu apacible y respetuoso para mostrarle su negativa de hacer lo anterior y al ser lanzamos al horno de fuego como consecuencia de su obediencia a su Creador fueron rescatados y justificados por la mano de Dios, conocieron la grandeza de Su reino.

O David, que siendo perseguido 14 años por Saúl y teniendo más de una oportunidad para matarlo se abstuvo de levantar su mano contra el ungido de Dios.

¿Qué nos enseña esto? ¡Que nuestro carácter necesita ser corregido!, Dios nos hizo a su imagen y semejanza y cuando tocamos  la autoridad de Dios, lo tocamos a Él mismo. Dios usa los pecados de nuestros líderes para sacar a luz todos y cada uno de los errores de nuestro corazón. No permitas que los dones que Dios te dio, quieran levantarte por encima de la autoridad que Él te ha puesto.

Permite que todos tus actos pasen por la Cruz, la Cruz los cambiará, borrará o no los alterará. Se obediente incondicionalmente para con quien te gobierna, se sumiso y sujeto. Si amas a Dios no juzgues para que no peques y que tu obediencia sea también una cuestión de actitud. Agradezcamos la vida de nuestros pastores, líderes, padres, jefes, esposos y maestros, para que nuestros días sean largos en esta tierra, llevémoslos en nuestras oraciones, bendigámoslos porque que el día de tengamos que entregar cuentas delante de Dios seremos juzgamos no por el número de personas a las que les compartimos, sino por lo obedientes que fuimos. ¿Quieres que nuestro país cambie, quieres un avivamiento, quieres ver la grandeza de Dios? ¡Obedece y se sumiso!.