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¿Qué ves tú? (Una vara de almendro)

Posted on Dic 12, 2016 by in Conferencias Online, Conferencias-2016

Cuando pensamos en el futuro, en nuestro porvenir, en las cosas que anhelamos, que esperamos y por las que trabajamos para que sucedan en nuestras vidas, muy pocas veces o incluso tal vez ninguna antes de éste día, habíamos considerado que un elemento clave que puede hacer reverdecer nuestras vidas, nuestra congregación e incluso nuestros corazones, tiene que ver con la manera en la que respondemos a la autoridad espiritual que nuestro Dios ha puesto sobre nosotros, para cuidar de nuestro bienestar.

Este domingo 11 de diciembre, el Espíritu Santo nos sorprendió en Aviva México con una revelación a través del pastor Toño Fonseca. Una palabra cargada de bendición, de esperanza y que produjo una fe dinámica para el futuro inmediato, para los próximos meses, porque el Señor apresura Su Palabra para ponerla por obra.

Inició con la narración de una visión, una visión qué, nos comentó nuestro amado Coach, se repitió varias veces y de forma insistente en los últimos días. La visión fue similar a la que narra la Escritura del profeta Jeremías y que quedó registrada para la posteridad, para nuestros días. “La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro. Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro[b] mi palabra para ponerla por obra.” (Jeremías 1:11 – 12)

Y entonces, con la imagen de la visión de la vara de almendro, fuimos llevados a otro pasaje de la Escritura en donde se menciona otra vara, la vara de Aaron, la cual de la noche a la mañana Dios hizo reverdecer, florecer, dar renuevos y dar fruto para mostrar claramente y sin dejar lugar a dudas a quien de entre los jefes de las tribus de Israel había escogido el Señor para que fuera ministro delante de Su Presencia.

“Y Moisés puso las varas delante de Jehová en el tabernáculo del testimonio. Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras. Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Jehová a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su vara. Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás cesar sus quejas de delante de mí, para que no mueran. E hizo Moisés como le mandó Jehová, así lo hizo.” (Números 16:7 – 11)

La Palabra de Dios nos dice que la vara seca que reverdeció, floreció, arrojó renuevos y mostró su naturaleza al producir almendras fue una señal para los hijos rebeldes de Israel, un grupo de doscientos cincuenta príncipes, miembros del consejo, varones de renombre, que liderados por Coré, Datán, Abiram y On, se rebelaron y levantaron en contra del liderazgo de Moisés y su hermano Aaron, que el propio Señor había establecido.

La historia, como se puede leer a través de todo el capítulo 16 de Números, muestra las duras palabras pronunciadas por los cabecillas de la rebelión en contra de Moisés y Aaron… en contra del propio Dios. “Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: !!Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?” (Números 16:3).

La reacción de Moisés ante ésta situación, lejos de defender su autoridad fue pedir al Señor que Él mismo mostrara ante los inconformes a quien había escogido para la tarea de dirigir a su pueblo. “Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su rostro; y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y quién es santo, y hará que se acerque a él; al que él escogiere, él lo acercará a sí. Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito, y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehová mañana; y el varón a quien Jehová escogiere, aquel será el santo; esto os baste, hijos de Leví.” (Números 16: 4 – 7)

La historia que se relata a lo largo del capítulo 16, muestra un final sumamente trágico para los rebeldes, quienes incluso un día después de ver aquel inesperado y sobrenatural hecho que puso fin a la vida de aquellos que incitaron al levantamiento, siguieron en su rebelión culpando a Moisés y Aaron de haber propiciado la muerte de los líderes alzados. Por esa razón, el Señor quiso demostrar con un portento, quien representaba la autoridad, Su autoridad para con el pueblo de Israel.

“Luego habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce varas conforme a las casas de sus padres; y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara. Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de Leví; porque cada jefe de familia de sus padres tendrá una vara. Y las pondrás en el tabernáculo de reunión delante del testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros. Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros. Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos los príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe por las casas de sus padres una vara, en total doce varas; y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.” (Números 17:1 – 6).

La sorprendente revelación a través de ésta historia tiene que ver con lo que sucedió con la vara de Aaron. Tiene que ver con la manera en la que Dios respalda la autoridad delegada por Él y cómo la obediencia a esa autoridad representa una incalculable bendición; y también tiene que ver con una palabra profética para Aviva México, para todo aquel que lea ésta revelación.

La vara reverdeció. La vara aparentemente seca y sin raíz se llenó nuevamente de vida. Sin duda, ver algo así es un motivo de alegría. “Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.” (Isaias 66:14). En poco tiempo veremos reverdecer una vez más nuestra congregación y seremos llenos de gozo y alegría.
Echó flores. Lo cual indica prosperidad, vienen tiempos de florecer nuevamente, de una propseridad en todos los ámbitos, aún con mayor intensidad.
Arrojó renuevos. Vendrán renuevos a Aviva México; la gente va a ser atraída a este ministerio por la Presencia de Dios.
Produjo almendros. Al dar fruto, la vara evidenció su naturaleza. De la misma forma, Dios está a punto de evidenciar la naturaleza del liderazgo de esta iglesia. Pero ¿qué representa el fruto del almendro? El árbol de almendro es el primero en florecer en el año; florece aún en invierno.”Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas” (Isaias 44:3 – 4). El almendro también es identificado como el árbol vigilante.

Así que en Aviva México nos gozamos y recibimos con fe la revelación de lo que Dios hará dentro de poco tiempo como evidencia de Su respaldo al liderazgo de nuestra congregación y la bendición que derramará como consecuencia de la obediencia a la autoridad espiritual. No podemos callarlo. En el futuro, en los días por venir vemos la visión de una vara de almendro.

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