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Ya no seas carnal

Posted on Ago 16, 2015 by in Conferencias-2015

“Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro animo no se canse hasta desmayar. Porque aun no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado.”
Heb.12:3-4

Palabra poderosa y fuerte la que esta mañana escuchamos de nuestro Director Fernando Sosa, al hacernos reflexionar que Jesús nunca se cansó, puso su rostro firme y fue al calvario. Su ánimo nunca decayó. ¿Te has desanimado, te sientes cansado y estas en angustia?

Piensa por un momento que tenía Jesús para no desfallecer. El estaba lleno de una gran fe y gozo, tú también desea fe y gozo para no desfallecer.

“Por tanto, nosotros también teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigo, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.”
Heb.12:1

“Porque la tierra que bebe lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios: pero la que produce espinos y abrojos es reprobada de ser maldecida y su fines el ser quemada.”
Heb.6:7-8

¿Conoces bien la meta? ¿Quieres recibir la bendición? Escucha la palabra de Dios,tu alimento sólido, que es tierra labrada y recibirás las promesas del Padre.

“A fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”
Heb.6:12

“Todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado la madurez, para los que por el uso tienen los sentidos bien ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. “
Heb.5: 13-14

“De manera que yo hermanos no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como niños en Cristo. Os di de beber leche y no vianda; porque aun no erais capaces, ni sois capaces todavía. Porque aun sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones ,¿no sois carnales y andáis como hombres?
1 Cor.3: 1-3

El Boss nos recuerda las palabras de Pablo en 1 Cor 14:20 : “No seamos como niños en el modo de pensar, sino que seamos niños en malicia, pero maduros en el modo de pensar. “

“Para que ya no seamos niños fluctuantes llevados por doquiera de todo viento de doctrina por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error.”
Ef. 4:14

¿ De que se trata todo esto? Pablo nos dice que si somos fluctuantes y tierra no labrada mostraremos:

  1. Un desánimo y “fodonguez” espiritual.
  2. Hablaremos mal unos de otros.
  3. Viviremos en pasividad.
  4. Mostraremos un desgano constante.
  5. Perderemos la vision y fe.
  6. No seremos agradecidos.
  7. Viviremos en constante queja.
  8. Tendremos una decepción constante por no encontrar un rumbo.

Hermanos, ¿ En qué estamos parados como cristianos? ¿ Tenemos un cristianismo débil?
¿Andamos metiendo zizaña y desgano entre nosotros? ¿Somos escuderos de nuestra iglesia? ¿Somos valientes en Cristo?

Pensamos que somos una iglesia que hemos combatido y tenemos los ojos bien puestos en Jesús. Dios ha hecho cosas grandes en nosotros, ha puesto su rostro fijo hasta adelante, pero creemos que no hemos combatido lo suficiente hasta la sangre de Cristo. Es por eso nuestro desgano. ¡Hasta cuando Señor!

Imitemos a aquellos grandes predicadores cristianos sabios e inteligentes, que a través de la historia han sufrido persecución por seguir a Cristo. ¿De que estarían hechos esos valientes ? ¿En que consistiría su valentía? Volvamos los ojos a Cristo, agradezcámosle por lo tanto lo que nos ha dado: todas esas riquezas espirituales, y pidamos a Dios que volteé a perdonarnos. Pidámosle que no seamos como carnales.

Y si soportamos esta palabra con fuerza, Dios nos va a bendecir.

“Padre perdónanos por contristarte, no nos quites tu presencia ni tu santo espíritu y que el Espíritu Santo en este día nos haya atravesado con su espada, que haya cambiado nuestro pensamiento y que todo lo que nos ate al pecado, se acabe”.

Hablemos con el Padre y digámosle:

” Señor, Yo iré donde tu quieras, estaré disponible. Te entrego a nuestra familia y a nuestra iglesia. Ungenos para volver a poner nuestros ojos en ti. Precioso pastor, mi buen pastor: Ven e infúndenos tu amor. Llévanos de las sombras a lugares delicados para que podamos mirarte.”

El Señor te dice que el llamado de Cristo es real. Espíritu Santo ven ahora y empieza a pasar; satúranos de tu santo espíritu para poder reflejar al mundo tu amor.