¡Escucha ahora Radio Aviva México! Nuestra programación es 24/7 e incluye alabanzas, conferencias y programas en vivo.

In. Fb. Tw. Yo.

Deja que la ballena te vomite

 

Con mucha frecuencia se escucha que la maldad avanza contaminando personas, sociedades, pueblos, naciones, etc. y que aparentemente no hay solución pronta a este flagelo mundial, sin embargo ¿te has puesto a pensar que tu puedes ser parte del problema y no de la solución?. En esta conferencia nuestro Director Fernando Sosa Ficachi nos responde esta pregunta.

En el libro de Romanos podemos ver que hay una gran necesidad de que la Palabra de Dios sea predicada a todo el mundo y aunque ella se encuentra cercana a nosotros, no podemos dejar de ver que hay mucha gente que nunca ha oído el mensaje de salvación a través del Señor Jesucristo.

Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Ésta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. . . porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! (Romanos 10:1-15)

Pero muchos andan como Jonas, que aunque son llamados por Dios para llevar el mensaje de vida a otros, deciden huir de su llamado, huir de la presencia de Dios, llevando consigo en lugar de bendición, calamidades que afectan a propios y a extraños.

Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová. Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave. (Jonás 1:3-4)

Pero Dios siempre tiene preparado una solución para quitarnos el hombre dormilón que hay en cada uno de nosotros, siempre tiene un Gran Pez para llevarnos a tierra firme y para transformarnos para cumplir con el propósito de Dios en nuestras vidas. Y ahí; dentro del Gran Pez Dios oye nuestro clamor y nos libra para servirle, viendo que en un solo día podemos ver a una nación transformada por Dios.

Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches. (Jonás 1:17)
Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra. (Jonás 2:10)

El Señor quiere que entiendas que no debes pasar la vida enojado con tus circunstancias negativas, sino que debes clamar a Él para que te libre y te use predicando de que es un Dios clemente y misericordioso.

Así que es el tiempo de que seas vomitado por la ballena